Periodista Digital, España- por Shimshon Zamir
Los Montes de Semien, los más altos en el Cuerno de África, están entre los lugares turísticos más conocidos en ETIOPIA. Todos pasean por ellos, pero pocos conocen la relación con la historia judía del lugar, y el haber sido el centro de una dinastía monárquica de esos judíos… la dinastía de los Gideonim.
Los judíos originarios de todo el mundo acostumbramos relacionarnos a nuestras vidas en la Diáspora, como vidas de minorías, dependientes de los cristianos o musulmanes. Pero esa no es la historia de los judíos de Etiopía hasta el siglo XVII cuando tenían gobierno independiente… y reyes y ejército en los Montes Semian… y desde ellos entablaron guerras contra el Reinado Salomónico Cristiano, del cual nació a continuación la Etiopía moderna.
La vida de los judíos en Semian, así como las guerras que libraron, son contadas por la historia que paso en forma vocal de una generación a otra, así como en los escritos de sus enemigos, la dinastía Solomónica, y los testigos de ellas llegaron a contarlas en las comunidades judías en Egipto y en la Tierra de Israel.
Esas historias hablan de que en diversas oportunidades los judíos etíopes prefirieron morir y no caer en manos de sus enemigos. El más conocido de ellos son las crónicas del Rey Solomoni Sarsa Dengel 1563- 1597. Asimismo, en el siglo XV el Rey Salomoni Itzhak trato de obligar a los judíos a convertirse al Cristianismo, por lo que los miembros de la comunidad judía prefirieron precipitarse al abismo para no ser obligados a hacerlo.
Esa historia es contada de generación a generación entre los judíos etíopes. En ella se explica que el nombre Reinado de los Gideonim deriva del hecho de que muchos de los Reyes de la dinastía se llamaban Gideon. Según ella había dos comunidades judías, los Gideonim y los Habashis, que eran la mayoría (hoy existen unos 50 millones de habashis generalmente en el Cuerno de Africa) que se convirtió al cristianismo, al tiempo que los Gideonim conservaron su judaísmo. Dicho sea de paso, el nombre Habash es el nombre adjudicado a lo que hoy es Etiopía en los antiguos escritos.
En el siglo IV el Reynado de Aksum decidió convertirse al cristianismo, y como consecuencia de ello se originó el conflicto con las tribus judías denominadas Bita-Israel… que estaban bajo el mando del Rey Pinjas… éstas se escaparon a los Montes Semien, y fueron perseguidas por los Solomonitas que los acusaron por su rebeldía.
Por supuesto, los etíopes cristianos tienen otra versión de los acontecimientos y cuentan que el Rey Melenik que era descendiente del Rey Salomòn y de la Reina de Saba, dividió en el siglo IX a Etiopía en varias jurisdicciones, unas de las cuales otorgo al judío Gideon en el noroeste de Etiopía… a cambio de impuestos al gobierno central.
La zona en la cual estaban los Gideonim estaba ubicada en el noroeste del país, cercano a la frontera actual con Eritrea, y al desierto de Nubia.
En el siglo XIII el conocido Marco Polo habla de la existencia de tres distintos reinados judíos, pero no está claro que se refería a los Gideonim.
Desde el siglo XIV hasta comienzos del siglo XVII continuaron las guerras entre los Gideonim y el gobierno central de Etiopía. En 1625 el emperador etíope Sosenius completó la victoria del gobierno central contra los Gideonim.
Varios de los reyes de los Gideonim fueron Gideon, Pinhas, Uziel, Adiel, Judith, Gad, Gershon.
Los descendientes del reinado de los Gideonim, la Comunidad de Bita-Israel emigran desde los años 60 del siglo pasado, a Israel.
Ahora viven en Israel unos 160 mil originarios de esa comunidad… y otros varios miles todavía están en Etiopía. El gobierno de Israel ha decidido ayudar a su emigración lo más rápido posible, porque la zona donde viven es conmocionada constantemente por guerras entre distintas comunidades.